Disfruta de la calidad de la costa de Mallorca.

Estamos en junio, comienza el verano y las playas de Mallorca, como viene siendo
habitual, están listas para recibir a los numerosos turistas y lugareños deseosos de disfrutar
del buen tiempo.
Mallorca tiene una superficie de 3640 km2 y está rodeada por un litoral de 555 km en el que
destacan las más de 345 playas de diverso tipo, desde pequeñas calas de piedra
(algunas de difícil acceso) hasta largas playas de arena. Además, disfrutamos de más de
300 días de sol al año, por lo que la temporada de baño puede aprovecharse al máximo.
Si en breve vas a viajar a la isla para disfrutar del clima mediterráneo o ya estás instalado y
quieres inaugurar la temporada de playa, te interesará saber que este año Mallorca ha
recibido un total de 29 banderas azules en su costa. Este distintivo, otorgado por la
Fundación Europea de Educación Ambiental (FEEA), premia a aquellas playas y puertos
deportivos en donde se promueven la limpieza y la seguridad, la educación ambiental y la
acción colectiva para la protección del medio ambiente litoral. El número de banderas
azules otorgadas es menor que el año pasado (6 menos que en 2018) debido a que algunas
playas han perdido este distintivo, mientras que otras, como la Playa de Palma, Cala
Llombards o s'Amarador, la han recuperado. En la playa de Sant Elm (Andratx), también
conocida como ‘Es Geparut’ (El Jorobado), y en el Club de Vela del puerto de Andratx,
muelle en el que se ubica nuestro restaurante Can Pep, siguen ondeando los distintivos
azules.
Si aún no tienes claro qué playa elegir, para que no te pierdas por el litoral mallorquín
buscando el lugar ideal donde clavar tu sombrilla existen numerosas aplicaciones para
móvil que informan de la localización de los mejores arenales y de sus servicios.

Las cuevas del Drach.

En el pintoresco pueblo de Porto Cristo, al este, encontramos una de las atracciones turísticas de Mallorca; las Cuevas del Drach. Sobre un área de unos 2000 metros, puedes encontrar un trabajo artístico realizado por la naturaleza y el paso del tiempo, con espectaculares transformaciones rocosas, estalactitas y estalagmitas y uno de los lagos bajo tierra más grandes del mundo.

La cueva se descubrió en la edad media y es mencionada por Julio Verne en su obra Los viajes de Clovis Dardentor. Las cuevas empezaron a ser cartografiadas en 1880, y en 1935 el ingeniero catalán C Buigas, introdujo su instalación de luz en en interior. La parte de iluminación más impresionante la encontramos en el lago subterráneo, donde los juegos de luces simulan una sonrisa.

El área donde las cuevas fueron encontradas se estiman del periodo Mioceno. Las extrañas formaciones en el interior de la cueva formadas por agua que ha pasado despacio a través de la piedra y los recovecos, compuestos en su mayoría de carbonato de calcio. El agua ha drenado distintos tipos de mineral en la superficie, lo cual permite a los visitantes de la cueva apreciar una gran variedad de sombras de interesantes formaciones.

Las formaciones que bajan del techo son las estalactitas, las que parece que crecen del suelo hacia arriba son las estalagmitas. Crecen 1 cm cada 100 años, por lo que todo lo que se ve ha tardado bastante tiempo en construirse. Es importante respetar las normas y no tocar las frágiles formaciones rocosas. 

¿Qué hacer en Mallorca?

¿Estás buscando lugares bonitos en la isla? El norte de la isla es una visita obligada. Nos referimos al cabo de Formentor, las montañas, acantilados y campos que crecen camino al faro… Si no has estado ahí te sorprenderá.

Para los que están interesados en bucear, o simplemente apreciar aguas cristalinas, la playa de Formentor es un verdadero paraíso. Es una playa bastante popular a la que hay que ir relativamente temprano si eres un poco quisquilloso a la hora de encontrar un sitio que te guste en la arena. Una de las cosas buenas que ofrece esta playa es que tanto puedes estar tumbado al sol, como a la sombra de los pinos que crecen cerca del agua en algunos lugares.

Después de un día de sol, de nadar y bucear, puedes continuar por la carretera hacia el norte. Por el camino encontrarás más playas, como la de Cala Murta. A final del camino te encontrarás con el “Faro de Formentor”, lugar desde donde podrás disfrutar de una fantástica vita y tomar algo en su bar, ubicado en la base del faro.

Vinos en Mallorca.

El vino lleva cultivandose en Mallorca desde el año 121 AC. Pero es en los últimos 25 años que ha empezado a tener éxito.

Una floreciente industria del vino existe en la isla con unos 70 viñedos y más de 500 marcas de vino. Los viñedos se pueden encontrar en toda la isla pero es en ciertas areas donde se produce la concentración de productores. Hay una gran diversidad de vinos en los que podemos encontrar espumosos, blancos, rosados, dulces y tintos.

La Denominación de Orígen que existe en Mallorca son las siguientes: DO Binissalem y DO Pla i Llevant.

La Denominación de Orígen del Pla y Mallorca, cubriendo la parte central y este de la isla recibió el “status” de denominación en 1999 mientras que en el corazón de Mallorca, en Binissalem, fue en 1990.

Cada año a final de septiembre, en dicho pueblo se lleva a cabo una fiesta popular donde la uva es la protagonista, “La festa del Vermar”, atractiva tanto para los locales como para los turistas.

Además de los viñedos que pertenecen a estas dos denominaciones, hay más productores de vino de gran calidad en la isla. Están agrupados (normalmente) bajo dos marcas: Vi de la Terra Mallorca y Vi de la Serra de Tramuntana-Costa Nord.

Cuando un viñedo pertenece a una DO sus uvas son de una zona geográfica determinada, con ciertas variedades, que ademas pasan controles muy exigentes.

Podemos encontrar algunas uvas típicas de Mallorca, que son de orígen isleño, son algún ejemplo las rojas Manto negro, Callet, Fogoneu y la uva blanca Moll (o prensal blanc).

Cocina Típica Mallorquina.

Los ingredientes más recurrentes en los menús mallorquines son los pimientos, las berengenas y las cebollas. Los vegetales son los principales componentes de muchos de los platos locales como el Tumbet, las cocas o el Trampó.

Los almendros son arboles que podemos encontrar en toda la isla. Florecen normalmente en el mes de febrero – que es uno de los mejores meses del año para visitar la isla, con los campos cubiertos por un manto de flores rosas y blancas. El Gató es un pastel típico de la isla con una textura muy suave que se hace con harina de almendra.

España es muy conocida por la gran calidad de nuestros aceites de oliva y Mallorca no es una excepción. La isla es el hogar de miles de olives, que se podan de octubre a enero. El preciado oro líquido se obtiene de la variedad mallorquina Mallorquina/Empeltre, Arbequina and Picual, cada una con sus particulares propiedades. Molinos de oliva tradicionales o las tafonas pueden encontrarse en pueblos de la isla como Caimari o Sóller.

El cerdo es un ingrediente esencial de la cocina de la isla. El producto estrella hecho con cerdo es la “sobrasada”, que tiene ese color característico del pimentón. Mallorca tiene también una gran población de corderos y ovejas que hacen muchos platos típicos muy conocidos en la isla.

Continuando con productos derivados del cerdo tenemos la manteca, que es un ingrediente esencial para hacer la popular ensaimada, que viene acompañada con o sin añadidos diferentes.

La cocina Balear comparte bastantes características con la cercana región de Cataluña, como el popular “pa amb oli” o pa amb tomàquet- que básicamente es una rebanada de pan rústico con tomate fregado y acompañado con un buen aceite y sal. El tomate que se usa en Mallorca es de la tierra, una variedad pequeña y compacta que crece en primavera y se conoce como “tomate de ramallet”. El pa amb oli normalmente se acompaña de quesos o jamón, como por ejemplo de un buen serrano.

El pescado y el marisco como la sepia o recetas con langosta o langostino, son la base de la popular receta de la popular “Caldereta”, común en las islas Baleares. La Gamba roja de Sóller es otra delicia local que se cocina de muchas formas diferentes.

Bebidas típicas de las islas Baleares.

En las islas Baleares se fabrican dos licores que se hacen con diferentes hierbas aromáticas: El palo de Mallorca y las Hierbas.

Las hierbas se sirven como digestivo después de las comidas y son muy conocidas tanto para los locales como para los visitantes. Originalmente se asociaban a un licor que se fabricaba en Ibiza pero ahora son conocidas también las que se fabrican en Mallorca. Este licor basado en hierbas con un toque de anís se presenta en 3 variedades: las hierbas dulces, las semidulces y las secas. La mezcla de plantas como el anís, hinojo, enebro, romero o tomillo que les da la característica amarillenta y verdosa.

El Palo se bebe normalmente como aperitivo, solo con hielo o sifón. Su producción es regulada y se hace solo en Mallorca. Para su fabricación, en sus ingredientes básicos encontramos la raíz amarga de Geciana amarilla o también Raíz Amarga, conocida en latín como Gentiana Lutea y la planta de quinina. Originalmente se usó para combatir enfermedades, como la malaria, causada por los mosquitos que solían instalarse en las aguas pantanosas de las costas de las Islas Baleres.

Las naranjas que crecen en el fantástico valle de Sóller, en la base de las montañas de la Tramuntana son la base del Licor de Naranjas de Sóller, que ha ido ganando notoriedad en ls últimos años. Un licor que se puede servir solo, con hielo o en cocktail.

Desde hace años, los amantes de la cerveza pueden encontrar cerveza elaborada en Mallorca. Varias micro-cerveceras se expanden en Mallorca y están llamando la atención de la prensa culinaria y de los entusiastas cerveceros.

De la isla vecina, Menorca, es el origen del Gin Xoriguer. Este es el nombre de una ginebra popular artesanal que se elabora en una destilería de Mahón, fundada por el menorquín Miguel Pons Justo y que aún hoy pertenece a la familia Pons. La tradición del Gin empezó en el siglo 18 cuando la isla formaba parte del imperio Británico. El licor, que tiene un sabor característico del enebro se suele mezclar con limonada, bebida a la que los locales se refieren como “Pomada”. 

 

 

El castillo de Bellver.

El castillo de Bellver es un precioso castillo gótico del año 1300. Es un castillo muy especial ya que es el único castillo gótico de forma redonda en Europa.

Actualmente el castillo se utiliza como museo de historia de Mallorca, pero originalmente sirvió de residencia para los reyes de la isla, construido en tiempos de inestabilidad política. Por lo tanto, el exterior del castillo se construyó cual fortaleza mientras el interior encontramos un fuerte contraste con el exterior, construido con un exquisito estilo gótico con unos arcos fantásticos.

El gobierno español entregó el castillo a la ciudad de Palma en 1981, junto al maravilloso bosque de pinos que rodea lo rodea. El castillo se transformó en museo un año después, restaurándose en 19876 cuando se abrió oficialmente como museo histórico de la ciudad.

Gracias al gran parking en la calle principal, es de gran interés turístico. El patio interior es escenario de muchas ceremonias públicas, eventos culturales y conciertos.

Durante los meses de verano, se ofrecen conciertos de música clásica que una experiencia fantástica. La combinación de la música, el fantástico diseño del castillo y la posibilidad de estar sentado bajo un cielo estrellado lo hacen una vivencia realmente especial.

Las vistas y el bonito bosque que lo rodean son una razón más para ir al castillo y el museo bien merece también una visita. Mallorca, especialmente Palma, tiene una sorprendente y muy rica cultura que muchas veces no se tiene en cuenta asociando la isla con el sol y la arena de las playas.

Las exposiciones cambian regularmente pero hay tres que son permanentes. Una de ellas trata sobre la evolución urbanística de Palma de Mallorca, llevándote desde la Palma prehistórica, a través de la era Romana, la dominación Árabe, la conquista cristiana, la edad media y mucho más, hasta llegar a la edad moderna. Es una forma interesante de entender mejor la ciudad, que es interesante ver con otros ojos después de la exposición.

También podemos encontrar la colección de Despuig, que es una colección de estatuas coleccionadas por Antoni Despuig (1745-1813, hijo del Conde de Montenegro) el cual es el patrón del arte mallorquín.